10. Durante un proceso de dos semanas, realizar una autoevaluación de la calidad de su discipulado para ese día en particular. Calificarse según cada frase a continuación de una escala de 1 al 10, donde diez significa que es muy fuerte en esa área y uno significa que es muy débil. Contemplar su evaluación, establecer metas para mejorarse y pedirle a Jesús que pueda proveer la fuerza necesaria para cumplir con esas metas.
• Su deseo es agradar a Dios en todo lo que hace.
• Tiene una pasión por compartir su fe con los demás.
• Permite que el Señor guíe su proceso de tomar decisiones.
• Ora cada día regularmente.
• Pasa tiempo con el Señor a través de la adoración.